Hoy me he levanté pensando…. ¡Qué rápido pasa el tiempo!. Pensar que hace 5 meses ni siquiera respiraba y que hace 13 meses ni siquiera existía… Cada día es una nueva experiencia, aprendo algo nuevo y me entero más de lo que hay a mi alrededor. Cada día conozco a gente nueva que me habla en un idioma distinto al mio -el “reciénnacidín”-, no cacho ná, pero hago como que sí y sonrío; esto lo he aprendido de los vietnamitas, ¡qué buena gente los vietnamitas!. Sólo mi papá y mi mamá se enteran un poco de lo que digo, pero con dificultad. Debido a esa falta de entendimiento a veces me toca llorar: no se enteran de que tengo sueño, no huelen que el pañal está ya recargadito y recagadito, no me dan la comida cuando yo quiero, o no me ponen el aire acondicionado cuando me estoy asando de calor. En fin, todos sabemos los problemas de comunicación entre personas que hablan distintos idiomas, y si no, que se lo pregunten a mis padres cuando empezaron a vivir juntos: una hablando chileno y el otro español… no se entendían.

En esta presentación he reunido parte de los momentos vividos hasta ahora, cada momento con una carita distinta…